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Abril y lejanía

S/. 15.00

No obstante, esta imperdonable y vergonzosa indiferencia, significó muy poco o nada para una poeta como Carmen Luz, que iba por la vida preñada de versos, de luz, de inteligencia, dándose el tiempo para observar cosas importantes como el equilibrio de la naturaleza, atender sin descargo los espacios dormidos en cavernas del átomo, decir del golpe del colmillo y de los cantos rodados, así como visitar en sueños el aroma y las olas del mar de Tanaka disfrutando con sosiego el indescriptible fulgor de los astros. La insigne poeta nos dejó el ejemplo de escribir ajena a lauros y convencionales halagos. Tan solo honrada con ese don que iluminaba su naturaleza creadora sin soberbia alguna. Así como ocurre con toda poeta de excepción que ha cruzado el Rubicón.

Alabastros

S/. 25.00

Su poesía está marcada por el nihilismo y el pesimismo descorazonador, poseen una atmósfera oscura y angustiante Sin embargo, salvo la poesía, hace mucho tiempo que nada queda de esa época despreocupada en la que sus poemas volaban como hojas sueltas de un árbol otoñal. El río volvió a su cauce y el pesimismo nihilista dio paso a una reflexión más calmada y volitiva. En este conjunto de poemas posteriores.
José Caro no cae en la apatía filosófica, que es el soportar impasible. Nos invita a la acción, a la resistencia obstinada, frente a lo inasible: el amor, la finitud y el vacío, dándole a su poesía un tono muchas veces sentencioso e imperativo como en el primer poema de este libro.

Ayataki

S/. 20.00

Aquí ambas se enlazan. Así, la idea de escribir para cambiar. “Abrir una página en blanco /cerrar las heridas/inaugurar una piel nueva/. Al final nos dice “quiero cerrar la página/y saber que al abrirla/no va a estar llena de sangre” y, a la vez, también escribe “quiero cerrar mi cuaderno /que ya no exista un lugar para respirar/”.
La poesía como salvación, como el lugar para respirar, el lugar donde llegar. El eterno retorno a la inocencia perdida “en la tarde que Dios le negó su mirada al mundo”.
Desde la ciudad que tiene que ser apropiada a pesar de no estar preparada para la migración que inundo Lima. Es en esta ciudad que se expande con apresuramiento y olvido que la poeta expresa su relación con la ciudad, en la segunda parte del libro, Camino al Sol:

“Hemos cercado la ciudad/la gente nos mira/extrañada/algunos se alejan/asqueados /y repelidos/ por nuestras ropasDiana Miloslavich

Bomba Atómica

S/. 15.00

El amor y las despedidas siempre terminan ocasionando internamente más daño que una guerra convencional.

Breviario poético. Meditaciones estéticas en torno a la poesía

S/. 40.00

“En este inventario existencial encontraremos un proyecto que es a la vez poética y crítica. Es decir, no se trata de un regodeo del lenguaje ni mucho menos letrismo o pirueta palatal para entramparnos en la sonoridad y el efectismo de algunas ideas tan presentes en las escrituras contemporáneas que, por cierto, el mismo autor se encarga de someter a su escrutinio. Heiner Valdivia vuelve a la propuesta de los hacedores que le preceden, busca más verdad en el fragmento y en su inasibilidad que en el sistema, como conocedor del lenguaje y su naturaleza veremos en estas páginas angustias en torno a la locura lingüística, insistamos en aquella palabra: la exigencia.”

Miguel Antonio Guevara

Cadáveres en el armario

S/. 20.00

XIV Premio Certamen Literario Conmemorativo de los Mártires de la UCA

El autor no tiene escapatoria porque habita el pellejo de sus personajes y, al mismo tiempo, es protagonista; pero la ficción salva al escritor de convertir esas historias, esos roles en «lugares comunes». Y, en este caso, la ficción ayuda a ver sin anteojeras la realidad que a veces no se la sabe mirar porque la cotidianidad la tapa como hierba que oculta por igual el rosal, la basura, la vida o la muerte.

Cartas de Ultramar

S/. 20.00

Este poemario nos regresa a la sensibilidad que existe en las cosas comunes que pasamos por alto por tenerlas siempre frente a nosotros; el amor, la fatiga, el orden, el error. Este monólogo lleno de humor y reflexión nos invita a atrevernos a sentir la profundidad de cada paso que damos, a gozar de lo simple, a comer con la mano. Sin duda, alguna de estas líneas buscará un refugio en cada lector alentándoles a encontrar la brújula que los lleve a perderse.